martes, 12 de diciembre de 2017

¡Sentenciaron a 50 años de prisión a pareja que secuestró y torturó a un adolescente en Aguascalientes!

AGUASCALIENTES, AGS.- Un sujeto y una mujer que plagiaron a un adolescente, al que torturaban a golpes y quemaban con ácido muriático para obligarlo a pedir limosna en las calles ya que con el dinero que lograba reunir se mantenían y no trabajaban, fueron sentenciados, cada uno, a 50 años de prisión tras ser hallados culpables por el delito de secuestro agravado.

La valiente denuncia de una ciudadana provocó la intervención de agentes ministeriales, que rescataron del infierno que vivía al ofendido y llevaron a prisión a sus captores.

Los ahora sentenciados son Josefina Ruiz Sánchez, de 45 años, y su pareja sentimental Miguel Ángel García Romero, de 26 años.

El ofendido, de 16 años de edad, fue rescatado de una casa ubicada en la calle 18 de Julio número 405 interior 8 del Barrio El Llanito.

De acuerdo a las investigaciones realizadas por la Unidad Especializada en Combate al Secuestro adscrita a la Dirección de Atención Especializada de la Fiscalía General del Estado, Josefina y Miguel Ángel conocieron al adolescente a través de los familiares de éste.

Incluso, hacía años vivieron en el mismo domicilio durante un tiempo, pero la pareja tuvo problemas con los padres del jovencito y llegaron a los golpes, por lo que decidieron salirse de la casa.

En el mes de mayo del 2016, los ahora detenidos se enteraron que el menor de edad estaba solo en su domicilio, por lo que decidieron privarlo de su libertad para explotarlo.

El viernes 27 de enero de este año, Josefina y Miguel Ángel sorprendieron al muchacho cuando se encontraba cerca de su domicilio, en la colonia Constitución.

El adolescente estaba esperando a un amigo cuando se acercó Miguel Ángel, que le dio un golpe en la cara para luego amagarlo con un cuchillo por la espalda, exigiéndole que caminara.

Josefina y Miguel Ángel lo llevaron a una casa en la Zona Centro, donde lo amarraron y estuvieron golpeando con pies, puños y un palo.

Miguel Ángel destapó un frasco con ácido diluido para verter en sus ojos algunas gotas, vaciando la sustancia restante en la cara y cuello de la víctima, mientras Josefina observaba tales hechos sin oponerse y por el contrario, le sugería a su pareja más formas de tortura para aplicarle al agraviado.

Además, lo amenazaron con que le cortarían la cabeza a su papá si intentaba escapar.

Tales golpizas se prolongaron durante las siguientes dos semanas.

Al saber que los padres del adolescente lo estaban buscando, Josefina y Miguel Ángel decidieron escapar con él y se fueron a vivir a León, Irapuato, Celaya, Guanajuato y Querétaro, donde lo obligaban a pedir limosna en las calles ya que ellos no trabajaban.

Posteriormente, optaron por regresar a Aguascalientes, rentando el cuarto número 8 de la citada calle 18 de Julio en El Llanito.

Al administrador de las habitaciones le inventaron que el jovencito tenía un problema en la cabeza y que sufría de ataques epilépticos, para que si lo escuchaban gritar no le hicieran caso, pero era el pretexto para seguir torturándolo.

La pareja no solamente lo golpeaba, sino que le quemaba la cara con ácido muriático, lo obligaba a dormir en el suelo y para evitar que escapara, lo amarraba de pies y manos con unas vendas.

Para fortuna del ofendido, los hechos quedaron al descubierto cuando una joven mujer acudió a las instalaciones de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro para reportar que tenía conocimiento que un menor, hijo de una conocida suya, estaba privado de su libertad en el interior de un domicilio, donde lo mantenían maniatado y presentaba heridas en su rostro.

La denunciante proporcionó la dirección donde se hallaba el agraviado, por lo que los agentes ministeriales se trasladaron a la casa y al llegar entrevistaron al encargado de rentar los cuartos, quien les confirmó que en el número 8 estaba un menor de edad.

Al aproximarse a dicho cuarto, los elementos vieron salir a Josefina, por lo que la aseguraron y luego ingresaron, sorprendiendo a Miguel Ángel golpeando al adolescente, que estaba sentado en una silla y maniatado, procediendo a arrestarlo y a liberar a la víctima, confirmando que presentaba huellas de tortura en diferentes partes del cuerpo.

El menor de edad fue trasladado al Centro de Justicia para Mujeres, donde quedó a disposición de la Fiscalía de Justicia Familiar y de Género, mientras que los detenidos fueron presentados ante el Agente del Ministerio Público adscrito a la Unidad Especializada en Combate al Secuestro.

El AMP turnó el caso ante el Juez de Control y Juicio Oral Penal para que resolviera la situación legal de Josefina y Miguel Ángel, que fueron recluidos en los CERESOS para Mujeres y Varones de la salida a Calvillo.

En su momento, la Fiscalía informó que la pareja fue acusada por el delito de secuestro agravado con las siguientes calificativas: 1.- que lo lleven a cabo dos o más personas, 2.- que se haya realizado violencia en contra de la víctima, 3.- privar a la víctima de un inmueble donde habite, 4.- que la víctima sea menor de 18 años, 5.- que los victimarios tengan alguna relación de parentesco con la víctima y 6.- que hayan realizado actos de tortura en contra de la víctima.

En la audiencia inicial, a Miguel Ángel y Josefina se les dictó el auto de vinculación a proceso y la prisión preventiva por secuestro agravado, por lo que al concluir la investigación complementaria se les sentenció a 50 años de prisión a cada uno por el plagio del adolescente.

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